Planificando el nuevo año: Organiza tu mente antes de tu horario
13/01/2026


Cuando comienza un nuevo año, es común sentir la presión de "hacer más", "lograr más" o "no repetir errores". Aparecen listas de metas, resoluciones y expectativas, y en lugar de motivarnos, a menudo generan ansiedad y agotamiento anticipado.
Antes de organizar tu agenda, es importante organizar tu mente. Preguntarte cómo quieres sentirte este año puede ser más valioso que decidir cuántas cosas quieres lograr. La planificación consciente comienza desde adentro.
Planificar no significa exigir más de ti mismo o llenar tus días de tareas. Significa dar dirección a tu energía, elegir con intención y respetar tus límites emocionales.
Claves para una planificación más consciente
Reflexiona sobre el año anterior: reconoce lo que funcionó y también lo que te agotó.
Elige unas pocas prioridades reales: no todo es urgente o necesario. Menos metas, más claridad.
Conecta tus metas con tus valores: pregúntate si lo que quieres realmente te acerca al bienestar que buscas.
Incluye descanso y disfrute: no son recompensas; son necesidades básicas que sostienen cualquier proceso.
Un año bien planificado no es el más ocupado o el más productivo.
Es aquel que te permite avanzar sin perderte y vivir con mayor equilibrio emocional.
✍️ Ejercicio práctico: Planificando desde el bienestar
Encuentra un momento tranquilo y responde honestamente:
Este año quiero sentirme más…
(elige tres palabras: tranquilo, seguro, motivado, a gusto, presente, etc.)
Para sentirme así, necesito menos de…
(auto-presión, comparaciones, sobrecarga, culpa, prisa)
Para sentirme así, necesito más de…
(descanso, límites, movimiento, apoyo, disfrute)
Una verdadera prioridad para este año será:
(solo una o dos, no más)
Este ejercicio no se trata de hacerlo perfectamente, sino de escucharte a ti mismo antes de exigir más de ti. A partir de ahí, cualquier planificación se vuelve más compasiva y sostenible.
Planificando el nuevo año: Organiza tu mente antes de tu horario
13/01/2026



Cuando comienza un nuevo año, es común sentir la presión de "hacer más", "lograr más" o "no repetir errores". Aparecen listas de metas, resoluciones y expectativas, y en lugar de motivarnos, a menudo generan ansiedad y agotamiento anticipado.
Antes de organizar tu agenda, es importante organizar tu mente. Preguntarte cómo quieres sentirte este año puede ser más valioso que decidir cuántas cosas quieres lograr. La planificación consciente comienza desde adentro.
Planificar no significa exigir más de ti mismo o llenar tus días de tareas. Significa dar dirección a tu energía, elegir con intención y respetar tus límites emocionales.
Claves para una planificación más consciente
Reflexiona sobre el año anterior: reconoce lo que funcionó y también lo que te agotó.
Elige unas pocas prioridades reales: no todo es urgente o necesario. Menos metas, más claridad.
Conecta tus metas con tus valores: pregúntate si lo que quieres realmente te acerca al bienestar que buscas.
Incluye descanso y disfrute: no son recompensas; son necesidades básicas que sostienen cualquier proceso.
Un año bien planificado no es el más ocupado o el más productivo.
Es aquel que te permite avanzar sin perderte y vivir con mayor equilibrio emocional.
✍️ Ejercicio práctico: Planificando desde el bienestar
Encuentra un momento tranquilo y responde honestamente:
Este año quiero sentirme más…
(elige tres palabras: tranquilo, seguro, motivado, a gusto, presente, etc.)
Para sentirme así, necesito menos de…
(auto-presión, comparaciones, sobrecarga, culpa, prisa)
Para sentirme así, necesito más de…
(descanso, límites, movimiento, apoyo, disfrute)
Una verdadera prioridad para este año será:
(solo una o dos, no más)
Este ejercicio no se trata de hacerlo perfectamente, sino de escucharte a ti mismo antes de exigir más de ti. A partir de ahí, cualquier planificación se vuelve más compasiva y sostenible.