Cómo controlar un ataque de pánico
24/04/2026

Un ataque de pánico puede sentirse abrumador. Tu corazón se acelera, tu respiración cambia y aparece una intensa sensación de miedo o pérdida de control. Aunque se siente muy real, es importante saber que no es peligroso y pasará.
Aprender a manejarlo puede ayudarte a recuperar una sensación de control en esos momentos.
¿Qué está pasando en tu cuerpo?
Durante un ataque de pánico, el sistema nervioso se activa como si hubiera una amenaza, incluso cuando no hay un peligro real. Es una respuesta automática del cuerpo que crea síntomas físicos y emocionales intensos.
Entender esto puede ayudarte a evitar asustarte más de lo que ya sientes.
Qué hacer en el momento
Cuando sientas que empieza un ataque, puedes probar lo siguiente:
✔️ Regula tu respiración
Inhala lentamente por la nariz y exhala más largo por la boca. Esto ayuda a calmar el sistema nervioso.
✔️ Anclarte en el presente
Mira a tu alrededor y nombra 5 cosas que ves, 4 cosas que puedes tocar y 3 cosas que oyes. Esto ayuda a situarte en el aquí y el ahora.
✔️ Háblate con calma
Recuérdate: “Esto es ansiedad, va a pasar.”
✔️ No pelees con la sensación
Intentar resistirla puede aumentar su intensidad. Déjala pasar como una ola.
✔️ Busca una posición cómoda
Si es posible, siéntate o acuéstate y reduce los estímulos.
Después del ataque
Es común sentirse cansado o emocionalmente sensible. Permítete descansar y no te presiones para volver de inmediato a la normalidad.
Si los ataques de pánico son frecuentes, buscar apoyo profesional puede ayudarte a entender su origen y aprender herramientas más profundas.
No estás perdiendo el control
Aunque se sienta así, un ataque de pánico no significa que esté pasando algo grave. Es una respuesta del cuerpo que puede regularse con práctica y apoyo.
Cómo controlar un ataque de pánico
24/04/2026

Un ataque de pánico puede sentirse abrumador. Tu corazón se acelera, tu respiración cambia y aparece una intensa sensación de miedo o pérdida de control. Aunque se siente muy real, es importante saber que no es peligroso y pasará.
Aprender a manejarlo puede ayudarte a recuperar una sensación de control en esos momentos.
¿Qué está pasando en tu cuerpo?
Durante un ataque de pánico, el sistema nervioso se activa como si hubiera una amenaza, incluso cuando no hay un peligro real. Es una respuesta automática del cuerpo que crea síntomas físicos y emocionales intensos.
Entender esto puede ayudarte a evitar asustarte más de lo que ya sientes.
Qué hacer en el momento
Cuando sientas que empieza un ataque, puedes probar lo siguiente:
✔️ Regula tu respiración
Inhala lentamente por la nariz y exhala más largo por la boca. Esto ayuda a calmar el sistema nervioso.
✔️ Anclarte en el presente
Mira a tu alrededor y nombra 5 cosas que ves, 4 cosas que puedes tocar y 3 cosas que oyes. Esto ayuda a situarte en el aquí y el ahora.
✔️ Háblate con calma
Recuérdate: “Esto es ansiedad, va a pasar.”
✔️ No pelees con la sensación
Intentar resistirla puede aumentar su intensidad. Déjala pasar como una ola.
✔️ Busca una posición cómoda
Si es posible, siéntate o acuéstate y reduce los estímulos.
Después del ataque
Es común sentirse cansado o emocionalmente sensible. Permítete descansar y no te presiones para volver de inmediato a la normalidad.
Si los ataques de pánico son frecuentes, buscar apoyo profesional puede ayudarte a entender su origen y aprender herramientas más profundas.
No estás perdiendo el control
Aunque se sienta así, un ataque de pánico no significa que esté pasando algo grave. Es una respuesta del cuerpo que puede regularse con práctica y apoyo.